Olviden la convergencia, esta es la era de la divergencia. Por Chandran Nair

Desde que Thomas Friedman publicó La tierra es plana, se ha puesto de moda ver convergencia en todas partes… (GLOBALIZACIÓN) un fenómeno utópico que predice un salto cuántico y continuo en la mejora de la condición humana. Por desgracia, estos argumentos… son la negación de una realidad mucho más complicada y divergente.

En junio, una figura tan venerada como el propio papa Francisco emitió un mensaje de alerta sobre los defectos de la arquitectura económica que el mundo ha adoptado. En una encíclica llamada Laudato Si el pontífice culpaba a la apatía, al imprudente afán de lucro, a la excesiva fe en la tecnología y a la falta de visión política de la destrucción del medioambiente y de las crecientes desigualdades, que dijo acarrearían “graves consecuencias” para todos. Se trataba de una advertencia sobre la divergencia, y no una alabanza de la convergencia.

¿Pero a qué se debe esta paralela era de la divergencia? Existen tres grandes ideas:

  1. El punto central de la tesis del papa es la divergencia entre el ritmo al que la economía mundial moderna consume los recursos y el nivel de agotamiento de recursos que nuestro planeta puede soportar. Nuestro sistema económico está en guerra con el planeta. Nuestra tasa actual de consumo de recursos es casi el doble de lo que el planeta puede soportar, y si todos adquiriéramos los hábitos de consumo de un estadounidense medio esta cifra se multiplicaría varias veces. En otras palabras, nuestro derrochador modelo de creación de riqueza nos ha valido un conflicto con la madre de todos los capitales, la naturaleza. Reducir esta divergencia requiere el rechazo de un modelo económico desarrollado en torno a los combustibles fósiles y que prospera gracias a la promoción de un consumo incesante, a través de la infravaloración de los recursos y la externalización de los costos verdaderos.
  1. Las personas de todo el mundo están experimentando la erosión de su cultura debido a la creciente occidentalización de todos los aspectos de su vida. A menudo expresada como “la modernidad”, esta incesante exigencia de aceptar las normas occidentales en todo, desde las nociones de libertad, a la moda, o al estilo de vida, está creando profundas desavenencias en las sociedades, y entre ellas.

Esta es una divergencia que también carcome nuestros fundamentos filosóficos y espirituales, y es más aguda en las sociedades no occidentales, a las que a menudo nos referimos como mercados emergentes. Los individuos se esfuerzan por conciliar las numerosas contradicciones y tensiones que sienten entre la adopción de normas culturales y formas de pensar extranjeras y su propia orientación filosófica, arraigada en la sabiduría de su cultura, valores y forma de vida. El hiperconsumo, los televisores de pantallas grandes, la comida rápida y Facebook nunca podrán compensar la calidez y el confort de la comida casera, la familiaridad de los rituales tradicionales ni la compañía humana real. En muchas sociedades en las que estas son la base para organizar la vida cotidiana y proteger las redes sociales, así como para ofrecer seguridades básicas, la erosión de estas formas de vida está creando divergencias que debilitan el fundamento social de estas sociedades y las están destruyendo.

Muchos elementos de nuestra vida moderna han entrado en conflicto con las necesidades espirituales de la existencia humana, como la búsqueda de la paz interior y de la tranquilidad, una existencia menos materialista, la conexión con la naturaleza y las preguntas sobre el sentido de la vida. En un mundo en el que la velocidad es la reina, el individualismo se admira, la excesiva riqueza se glorifica y en el que la información instantánea y superficial se han convertido en el sustituto de la comprensión y del aprendizaje más profundo; las culturas en las que la espiritualidad sigue siendo una parte fundamental de la vida cotidiana se enfrentan a una confusión sin precedentes. Esta confusión es la base de una divergencia que está dividiendo y empobreciendo a las sociedades de todo el mundo.

A fin de cuentas, es la conciencia espiritual la que nos permite a los seres humanos reflexionar sobre cuestiones importantes, como si tenemos algún tipo de responsabilidad hacia las otras criaturas con las que compartimos el planeta. Podemos encontrar pruebas de esta ruptura y de la divergencia en el creciente número de estudios que muestran que muchas personas en las economías avanzadas son menos felices. Esto sugiere que la búsqueda de la convergencia a toda costa conduce a la decadencia espiritual y a la infelicidad.

  1. La tercera y última divergencia se produce en el área de la tecnología. La obsesión por la hiperconectividad, ya que es considerada el máximo símbolo de la modernidad, en lugar de, por ejemplo, el acceso universal al agua potable, el saneamiento, el abastecimiento de alimentos seguros y protegidos, tecnologías que existendesde hace más de cien años y cuyos beneficios todavía no se han difundido al resto del mundo.

Si el verdadero objetivo de la tecnología es hacer del mundo un lugar mejor, entonces ya tenemos casi todas las herramientas necesarias para hacerlo. Lo que nos falta son los sistemas políticos e instituciones apropiados para llevar a cabo los nuevos modelos de negocio, y la voluntad de cambiar un modelo económico intrínsecamente ineficaz e injusto.

Así que si hemos llegado a creer que estamos entrando en la era de la convergencia, será mejor que lo reconsideremos. Puede que la globalización haya aplanado la tierra en muchos aspectos, pero también la ha pisoteado. Debemos aceptar que la convergencia no es la única realidad.

(Extracto del Huffingtonpost)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s